Consejos para evitar y tratar los trastornos que se presentan mientras viaja
La insolación, las intoxicaciones por alimentos, el mareo y el dolor de oído son problemas típicos de los turistas.
La diarrea causada por comidas y bebidas
Entre los principales responsables de este mal están bacterias como E. coli, shigella y salmonella. Los turistas las adquieren, por lo general, a través del consumo de agua o alimentos contaminados.
Se recomienda evitar el hielo en las bebidas (incluso en los licores), sobre todo del fabricado con agua cuya procedencia desconoce.
Aceptar solo agua que se haya gasificado o embotellado después de un proceso de purificación certificado, o que por lo menos esté hervida.
Si no está seguro del proceso de manipulación, no consumir verduras crudas, ensaladas o frutas que no puedan pelarse. Tampoco carne semicruda o mariscos crudos cuyo origen no tenga claro.
¿Y si ocurre?
Hay que beber mucha agua pura para recuperar los líquidos perdidos; se recomiendan las soluciones hidratantes, que se consiguen en droguerías.
Hay que suspender alimentos sólidos y lácteos y evitar el licor, porque ayuda a eliminar agua.
Si las deposiciones son rojas o negras, hay fiebre alta o hinchazón en el abdomen, vómito severo y dolor acentuado, busque ayuda médica. No consuma antidiarreicos por su cuenta.
El mareo de los que van en carro
La gente se marea en los viajes porque el sistema del equilibrio nota una discrepancia entre lo que recibe el oído interno y lo que perciben los ojos. Para evitarlo se recomienda viajar de noche (la idea es que sus ojos no capten el movimiento) y no comer nada pesado antes de arrancar.
El cigarrillo está proscrito, pues las sustancias que contiene producen náuseas en personas que se marean.
El aire fresco disminuye la sensación y las náuseas. Abra las ventanas. En un avión encienda el ventilador.
Mire adelante. Concéntrese en el camino. No mire a los lados si no es necesario. Viaje en el puesto delantero y procure no leer nada.
Ciertos olores (humo, gasolina, comida y hasta perfumes) desencadenan mareo en personas susceptibles.
No consuma pastillas para el mareo sin preguntarle al médico primero
¿Y si ya hay mareo?
Lleve aceitunas y galletas de soda. La saliva en exceso, que genera el mareo, irrita el estómago y desencadena las náuseas. Al primer síntoma consuma dos aceitunas (contienen taninos que resecan la boca) o galletas, pues la sal, el bicarbonato de sodio y los tartratos que contienen absorben el exceso de líquido del estómago.
Si ya no resiste, deténgase, respire y camine un poco.
Oído de nadador
Basta que los oídos estén húmedos para que se corra el riesgo de sufrir una infección, así que la clave es secarlos: lleve el pabellón arriba y afuera para enderezar el conducto. Tome un secador, estire el brazo, póngalo en frío o calor y apúntelo hacia su oído por medio minuto.
Si tiene antecedentes de infecciones, nade en la superficie y use gorro. Aplique unas gotas de aceite mineral en cada oído antes de nadar.
Si el oído duele y supura o hay sordera, consulte. Si no surgen complicaciones y el episodio es reciente, calme el dolor con el calor del secador, como se dijo arriba.
Aplique unas gotas de alcohol en cada oído. Luego incline la cabeza hacia el lado contrario y deje que salga solo. Actúa como secante y disminuye el riesgo de infección.
Insolación
Use bloqueador y evite el sol de 10 de la mañana a 3 de la tarde. Para broncearse, hágalo despacio y durante varios días.
¿Y si ya hay quemadura?
Aplíquese compresas de agua helada por 10 a 15 minutos, varias veces al día; mezcle leche con agua, enfríela con hielo y aplique compresas de 10 a 15 minutos, varias veces al día. Sus proteínas son calmantes.
Envuelva harina de avena en un pedazo de tela. Humedézcala en agua fría. Aplique cada dos o cuatro horas en el área afectada.
Para refrescarse disuelva una taza de vinagre en la tina. Sumérjase a temperatura ambiente o báñese con la mezcla. No use jabón.
Si sufre deterioro de su estado general, fiebre o malestar, consulte con el médico. No consuma medicamentos por su cuenta.
Consejos para viajes en avión
Una de las quejas más frecuentes de los viajeros en avión es el dolor de oído cuando se tapa.
La primera recomendación es que si tiene gripa, disfunción en el oído o problemas en los senos paranasales, trate de mantener equilibradas las presiones durante el vuelo: al ascender, bostece y mastique chicle. Tape nariz y boca y pase saliva.
Durante el descenso, no duerma y pase saliva frecuentemente. Si no hay contraindicación, tape nariz y boca y trate de expulsar aire por la nariz, con fuerza.
Mantenga a los bebés con la cabeza levantada (como si estuvieran de pie) y déles chupo o biberón.
Recuerde que el aire en la cavidad gastrointestinal se expande y puede haber dolor. Evite comidas que producen gas (leche, fríjoles, coliflor, cebolla y gaseosas), antes de volar y durante el vuelo.
Si es una persona mayor, o tiene antecedentes de problemas de circulación, use medias de compresión y evite la ropa ajustada.
No permanezca mucho tiempo sentado. Camine, estire las piernas.
Si hay episodios recientes de enfermedad venosa, procure no viajar en avión.
No vuele si ha buceado antes de 24 horas, si tiene un embarazo avanzado y si su médico le recomendó no viajar.
Ojo con el licor
Una intoxicación con alcohol adulterado puede causar envenenamiento, pérdida de la visión e incluso la muerte.
No lo compre en la calle o en sitios no autorizados. Revise que las botellas estén selladas y que tengan bandas de seguridad. Exija que las abran delante de usted. Fíjese que el líquido no esté turbio ni contenga sedimentos. Si se siente embriagado tras consumir solo un poco, presenta dolor de cabeza intenso con predominio en la frente y su visión se hace borrosa, consulte de inmediato.